La forma de informar está en evolución constante. Un fenómeno que no es nuevo, pero en la actualidad sí es más notable: la falsa información o “fake news”. Misma, que conlleva diferentes afectaciones, debido a que el ritmo de la tecnología democratiza el acceso a internet, lo que genera una dificultad para separar lo confiable de lo que no lo es.
¿Por qué internet está en desventaja?
Precisamente por ser una ruta de incorporación reciente y de fácil difusión para cualquier persona, lo que presenta mayor probabilidad de datos equivocados. Esta vía tiene dos formas principales de divulgar: redes digitales, uso no formal para socializar desde una perspectiva personal; y portales informativos, que difunden un tipo específico de noticias.
Los daños que causan las falsas noticias han afectado desde siempre, pero desde la aparición de redes sociales (aproximadamente de 2015 en adelante) adquirieron más impacto al ser implementadas para campañas políticas.
A su vez, plataformas como Facebook o YouTube ganaron importancia para la difusión de contenidos de todo tipo. Aunque en años previos ya habían funcionado como formas de comunicarse para la sociedad con objetivos locales. Por ejemplo, la “Primavera Árabe” de 2011 en Medio Oriente y Norte de África.
¿Serían más confiables los medios tradicionales?
Aunque existe desde siempre el debate, la realidad es que sí. El medio audiovisual como radio, televisión y escritos tienen mayores filtros para presentar un dato a través de sus espacios, los cuales a su vez, exigen una mayor preparación y conocimiento para quienes los presentan o difunden. Pero ¿Cómo podemos identificar que la información presentada es poco legítima en dos claves?
Si sólo aparece en un lugar…
Existen en las noticias el tema de las “exclusivas”, dato único para un medio o reportero. En el contexto actual al ser inmediata la información es común aparecer o ser mencionada en más de un sitio. Es decir, si la información aparece en más de un lugar es probable que sea real, contrario a las que solo están tras algunas horas exclusivamente en un solo medio o plataforma.
Si tienen nombres llamativos…
Lo común es que el medio en cuestión sea de dudosa confianza, ya que aprovechan la natural curiosidad humana para ganar vistas –en algunos casos monetización-. También suelen presentar imágenes o vídeos de baja calidad, e incluso una cantidad de publicidad desorganizada en la navegación del sitio, que dificultan leer o ver de manera sencilla.
Otros tips para verificar su autenticidad:
1. Aparecer en más de un medio serio.
Por la velocidad de los datos actualmente al paso de unas horas cualquier noticia aparece en dos o más portales. Incluso con formas diferentes de estar escritas o presentadas en vídeo, lo que genera un menor margen de error, pues suelen aparecer nuevas versiones audiovisuales al paso de las horas o días de haber surgido el evento.
2. Descartar datos de redes sociales y sitios sin filtros.
Si una información se limita a aparecer solo en redes sociales específicas sin extenderse a portales, es el principal signo de información dudosa.
3. Rechaza las teorías de conspiración.
Se trata de versiones no confirmadas, que al paso del tiempo no se logran comprobar. Estas divulgaciones llevan propósitos de alterar el funcionamiento común para crear un daño ideado, en especial en temas de alta afectación social como la salud o la seguridad.
4. Especial alerta si son de índole política
Cualquier dato informado por autoridades es mejor obtener información adicional. Aunque parcialmente tiene bases reales e incluso se encuentran documentadas desde la política, su tratamiento y difusión puede modificar el sentido real
Principalmente cuando en ella se interponen un interés particular y la percepción pública. El sentido común sigue siendo la mejor herramienta, aunque sea diferente en cada persona. Y finalmente la frecuencia con que ocurre un evento, dato o hecho, es la prueba más común que confirma la validez o realidad.

