Identidad y alcance
El entorno es el conjunto de condiciones, factores y elementos —físicos, sociales, culturales, tecnológicos y simbólicos— que rodean y afectan un proceso comunicativo. Su identidad se fundamenta en la idea de que la comunicación no ocurre en el vacío, sino en un marco que influye en la producción, circulación y recepción de los mensajes.
Función comunicativa
El entorno asegura que los mensajes se comprendan y se interpreten en relación con las circunstancias que los rodean. Sus funciones principales son:
- Condicionar: influir en la forma en que se codifica y decodifica la comunicación.
- Facilitar u obstaculizar: crear condiciones que favorecen o limitan la interacción.
- Configurar: dar forma a los significados según el espacio físico, social y cultural.
- Transformar: modificar la percepción y el impacto del mensaje conforme cambian las condiciones externas.
Diferenciación con “Contexto”
Aunque en el uso cotidiano se emplean como sinónimos, existe una diferencia semántica:
- Contexto: se refiere a las circunstancias inmediatas que permiten interpretar un mensaje (lingüísticas, situacionales, culturales, históricas).
- Entorno: alude a un marco más amplio y estructural, que incluye las condiciones físicas, sociales y tecnológicas donde ocurre la comunicación.
Evolución y responsabilidad
En la era contemporánea, el entorno se expande hacia dimensiones digitales y globales, donde los espacios virtuales, las plataformas tecnológicas y las comunidades transnacionales configuran nuevas formas de interacción. Desde la visión del Colcombc, el entorno no es solo un escenario pasivo, sino un factor estratégico y dinámico que el comunicador debe reconocer y gestionar para garantizar mensajes pertinentes, inclusivos y éticos.
« Regresar al Glosario
